Los últimos días he contemplado con preocupación las informaciones que, procedentes de los cinco grandes medios internacionales que en Noviembre de 2010 publicaron los cables diplomáticos proporcionados por WikiLeaks, entre ellos El País, acusaban a Julian Assange de grave irresponsabilidad por haber liberado ahora otros 134.000 despachos “sin proteger a las fuentes”, es decir, por ser accesibles para cualquiera que navegue por Internet.
Poco a poco se han ido aclarando las cosas y ahora resulta que la cuestión no es como la cuenta El País, sino como explica Ricardo Galli en esta entrada suya que me complazco en rebloguear:
via Ricardo Galli, de software libre
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5/09/11 at 1:00 AM
El control de la información es peligroso pero también lo es la manipulación de la información.
11/09/11 at 6:53 PM
El País, en lugar de rebuscar en los 130.000 nuevos cables liberados por WikiLeaks el pasado 30 de Agosto, continúa atacando a Assange por haberlos publicado en bruto obligado por la traición del alemán Daniel Domscheit-Berg, que aún no ha devuelto el material que se llevó de WikiLeaks hace un año (seguramente ya en poder de los servicios de inteligencia de EEUU) y que dió claves a un periodista del medio germano Der Freitag el mes pasado para que fuera revelando esos mismos cables. Además de que un libro publicado en Febrero contenía la contraseña para acceder a los mismos cables y que, al parecer por un malentendido con un periodista de The Guardian, la organización no cambió esa clave a tiempo. Y además, todo esto ha sucedido mientras el director de WikiLeaks está detenido bajo arresto domiciliario, acusado de violación a dos mujeres en Suecia en Agosto de 2010.
No sé si El País publicará alguna información de los cables recientemente publicados, ahora que no es una exclusiva de cinco grandes diarios mundiales como en Noviembre de 2010, pero el reportaje publicado en la edición dominical de hoy (la de mayor tirada de la semana) apesta a desacreditación contra Assange, a ataque personal con la intención de derribar, de paso, a una organización que hace el periodismo de investigación que los grandes editores, demasiado comprometidos con el poder, rechazan realizar.
El reportaje en cuestión, que firma Joseba Elola: ‘WikiLeaks, errores y despropósitos’.
http://www.elpais.com/articulo/reportajes/WikiLeaks/errores/despropositos/elpepusocdmg/20110911elpdmgrep_4/Tes