Reforma financiera o barbarie

“Primero la reforma de Wall Street” dice la pancarta dirigida a Obama el 14 de Septiembre de 2009

Opinión

Dentro de un mes, el 11 de Septiembre, se cumplirán diez años de los atentados contra las Torres Gemelas de Nueva York y el Pentágono que dejaron una cifra de casi 3.000 víctimas. Según algunos economistas, fue entonces cuando comenzó a crearse la crisis financiera internacional que definitivamente dio la cara en Septiembre de 2008 con la quiebra del banco de inversión Lehman Brothers como consecuencia de las hipotecas basura.

El presidente George W. Bush, uno de los máximos defensores del llamado neoliberalismo, había optado por dejar rienda suelta a los mercados financieros y éstos, es decir Wall Street, se libraron de la mayor parte de los controles y supervisiones de la Reserva Federal de Estados Unidos (FED) y demás reguladores en lo tocante a límites de riesgo, mercado hipotecario y protección de los inversores.

Los financieros que han sido rescatados por los gobiernos con fondos públicos ahora están pidiendo altos intereses para comprar bonos y letras de los mismos países que les ayudaron

La ingeniería contable y financiera floreció tanto en los primeros años del siglo XXI que parecía que el dinero apenas tenía valor porque era tremendamente fácil conseguirlo. El que fuera presidente de la FED entre 1987 y 2006, Alan Greenspan, fue uno de los mayores responsables de lo que él mismo llamaría posteriormente “exuberancia irracional de los mercados”, por haber propiciado e impulsado una desregulación de los mercados financieros como nunca antes se había conocido.

El principal exponente de esta desregulación son los mercados de derivados; unos mercados financieros en los que, a través de sofisticados mecanismos de deuda, el valor de las acciones y de las inversiones administradas por fondos de inversión se multiplicaba por hasta más de 20 veces, sin sustento real alguno.

Los bajos tipos de interés empujaron a empresas y consumidores a hipotecarse en la creencia, inducida por los propios bancos, de que los precios de la vivienda no dejarían de aumentar. La enorme liquidez que proporcionaba la burbuja se canalizaba asimismo en los mercados de derivados y otros activos financieros que daban enormes rentabilidades a corto plazo y parecía que la autorregulación, el mantener las manos del Estado alejadas del funcionamiento de los mercados, era todo un éxito.

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Alan Greenspan y George W. Bush

Hasta que en el verano de 2007 estalló la crisis de las hipotecas subprime y en 2008 saltaron todas las alarmas con la quiebra de Lehman. Desde hace cuatro años se han levantado voces cualificadas pidiendo restringir los mercados de derivados, prohibir ciertas prácticas bursátiles e incluso poner fin a los paraísos fiscales.

Cuando Barack Obama tomó posesión llevaba un proyecto de reformas de los mercados financiero e hipotecario bajo el brazo que hasta la fecha ha sido incapaz de aplicar. Ante las iniciales resistencias de los numerosos aliados de Wall Street en la Cámara de Representantes, el presidente norteamericano los desafió con un “si estos tipos quieren pelea, la tendrán”. Pero en lugar de imponer, junto con la Unión Europea y los principales países que componen el G-20, una reforma del sistema financiero internacional, Obama, Ángela Merkel, Nicolas Sarkozy y los demás líderes se han dedicado a capitalizar el maltrecho sistema financiero emitiendo deuda pública que han comprado gobiernos y bancos árabes, chinos, japoneses y de países emergentes. Pero de acabar con los mercados de derivados, nada. Sólo Alemania, Grecia, Corea del Sur y Turquía han prohibido temporalmente las llamadas operaciones a corto en bolsa.

“Detrás del actual desplome global está, aseguran los críticos del sistema, un modelo basado en bancos que prestan mucho más dinero del que poseen, lo cual exige, para su sostenimiento, un crecimiento ininterrumpido de la economía. Como con la bicicleta, todo marcha mientras se pedalea. El parón equivale a la caída”, señala Santiago Carcar en El País, y añade: “Con esa idea, mantener la cosa en marcha, los Estados han dedicado ingentes cantidades de dinero, obtenido del endeudamiento, a sostener entidades que, una vez apuntaladas, exigen altos intereses para invertir en la misma deuda que en muchos casos les ha salvado. Un círculo vicioso y empobrecedor que es patente en la actual crisis de la deuda soberana que afecta a la Unión Europea y también a EEUU”.

La reforma financiera internacional encuentra fuertes resistencias en el sector, que se manifiestan actualmente en la crisis de la deuda de los países europeos y el acoso contra los planes de Obama restándole y encareciéndole la financiación con la rebaja de la calificación de la deuda de EEUU

El pasado mes de Julio el G-20 aprobó ciertas reformas del sistema financiero internacional que comenzarán a tener vigencia en 2012, casi cinco años después del estallido de la crisis financiera. Mientras tanto, la crisis económica causada por la ausencia de liquidez ha provocado millones de desempleados, cerrado miles de empresas y endeudado mucho más de lo razonable a los tesoros públicos, incluido el estadounidense, cuya deuda acaba de perder la máxima calificación de AAA. Además de los gobiernos que se ha llevado por delante en Irlanda, Grecia, Islandia y Portugal, a los que hay que añadir el de España, donde José Luis Rodríguez Zapatero se ha visto obligado a adelantar las elecciones generales al próximo 20 de Noviembre.

Ojalá me equivoque, pero creo que Obama y quienes defendemos una vuelta a la ortodoxia financiera, con fuertes controles públicos de los mercados para que éstos no acaben dictando a los poderes públicos lo que tienen que hacer y para que no se repitan los fraudes masivos que ha habido, estamos perdiendo esta guerra. La está ganando la barbarie, la ley de la selva del más inhumano capitalismo que trae desigualdades sociales extremas, pobreza, dictaduras y terror.

El Reino Unido acaba de padecer cuatro días de violencia y saqueos (Díptico: gawker.com)

Fotos: Jim Watson, Mark Wilson, gawker.com

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2 comentarios en “Reforma financiera o barbarie

  1. Parece que las autoridades bursátiles europeas y yo nos hemos puesto de acuerdo, porque el mismo día que publiqué este post decidieron prohibir temporalmente las posiciones cortas en cuatro países: España, Francia, Italia y Bélgica.
    ‘Europa toma medidas para atajar la especulación bursátil contra la banca’
    http://www.elpais.com/articulo/economia/Europa/toma/medidas/atajar/especulacion/bursatil/banca/elpepueco/20110811elpepueco_12/Tes

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