Venden Telemadrid tras arruinarla después de una década de ‘gestión privada en la sombra’

Desde el año 2003 Telemadrid ha experimentado un proceso de privatización de su gestión, pero como la Ley Audiovisual no lo permitía, Esperanza Aguirre se encargó de hacerlo en la sombra, creando una redacción paralela de trabajadores incondicionales, subcontratando publicidad y programas a amiguetes y duplicando el número de puestos directivos. El resultado ha sido el que el Partido Popular llevaba buscando desde hace una década: echar a 925 de los 1.170 trabajadores del ente público mediante un ERE y destinar los dineros públicos a las mismas productoras de televisión que ya trabajan como la voz de su amo.

En esta legislatura que el PP está consagrando a la gran privatización, la del sistema público de salud, es bueno recordar qué sucede cuando se privatiza la gestión, a tenor de lo que ha pasado en la radio y televisión: el servicio sanitario va a empeorar muchísimo y los amigos de los gobernantes regionales se van a llevar los millones crudos vía externalizaciones de producción (el mayor arma de empobrecimiento masivo de este comienzo de siglo), concesiones y reparto de los puntos calientes de la economía sanitaria (compras de medicamentos, equipamiento, obras y servicios de mantenimiento).

El caso de Telemadrid demuestra el fracaso de la gestión privada de un servicio público

¿No lo crees así? Tómate unos minutos y mira lo que cuenta el vídeo de animación de arriba sobre el proceso de desacreditación de la radiotelevisión madrileña a lo largo de los últimos años como paso previo a la abiertamente declarada intención de privatizarla por parte de Esperanza Aguirre: primero se deteriora el servicio y luego se entrega el negocio a los socios/amiguetes. En el caso de Telemadrid, el presidente Ignacio González ya está en la fase final, a punto de deshacerse del personal que levantó a Telemadrid como faro del pluralismo en televisión cuando sus informativos los dirigía Fermín Bocos, en su etapa constituyente.

Los madrileños hemos tenido que soportar la burda manipulación de la información en Telemadrid, pese a los intentos de muchos trabajadores y periodistas del ente público por mantener la integridad y la decencia profesionales a costa de terribles represalias laborales. Esa lucha no debe caer en saco roto y debería recibir ahora el respaldo de la mayoría de la ciudadanía para que nuestro dinero no acabe utilizándose en el aparato de propaganda, finalmente privatizado, en que han transformado a Telemadrid.

Hay que apoyar todas las acciones de los trabajadores del ente en su combate contra la privatización, ya sean medidas sindicales de protesta, judiciales o políticas. Telemadrid es la demostración de la ruina política, económica y social que a la que conduce la privatización de la gestión de un servicio público. No hay que permitirlo, ni en el campo de la comunicación ni en el de la sanidad. Son fondos que provienen de nuestros impuestos y son derechos que tenemos que conservar para nuestros descendientes, porque se lo debemos a nuestros padres.

Vídeo: Salvemos Telemadrid

Entradas relacionadas

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s