Nos están metiendo en una guerra hecha a la medida de su negocio

Viñeta: El Roto / El País

[Entrada actualizada el 30 de Mayo de 2017]

Ya dijo Georges Clemenceau, político y periodista francés (1841-1929), que “la guerra es un asunto demasiado serio para dejarla en manos de los militares”. Asimismo, el general Charles De Gaulle, que gobernó Francia con mano firme después de la Segunda Guerra Mundial, exclamó en un día de lucidez que “he llegado a la conclusión de que la política es un asunto demasiado serio para dejarlo en manos de los políticos”.

Vamos de mal en peor porque las decisiones sobre la guerra y la política, hoy día, no están solo en manos de militares y políticos, que ya sería preocupante, sino que están dirigidas por el sucio mundo de los negocios, el de los paraísos fiscales, los sobornos a altos funcionarios y las subcontratas de trabajos feos a oscuras compañías militares privadas como Blackwater.

En medio de la globalización y ola de neoliberalismo que impera en Europa Occidental, Norteamérica, Australia, África, Medio y Extremo Oriente, donde la constante ha sido la privatización de todo lo público que diera un mínimo de beneficio, la industria de armamento y su control no iba a ser una excepción.

Principales exportadores e importadores de armas de 2011 a 2015 (Statista)

Según datos de 2011 (en paréntesis si son de 2010), éstos son los diez grupos armamentísticos que más ganan con las guerras, y todos son privados o como mucho con participación pública; pero no responden ni ante militares ni ante políticos porque, en realidad, en muchos casos los han tenido en nómina y siguen manteniendo fuertes lazos con ellos, como es el caso del ex ministro de Defensa español con Mariano Rajoy y actual embajador en Estados Unidos Pedro Morenés, que llegó al cargo en 2011 procedente de la compañía paneuropea de misiles MBDA, de la que era director general para España desde 2010:

  1. Lockheed Martin (EE.UU.) Armadura de misiles, electrónica y espacio aéreo. Ventas por 36.270 millones dólares en 2011. Ganancias netas: 2.655 millones de dólares. 123.000 empleados (132.000).
  2. Boeing (EE.UU.) Aviones, electrónica, misiles, espacio aéreo. Ventas por 31.830 millones de dólares. Ganancias netas de 4.018 millones de dólares. 171.700 empleados (160.500).
  3. BAE Systems (Reino Unido) Aviones, artillería, misiles, vehículos militares, Naves. Ventas por 29.150 millones de dólares. Ganancias netas por 2.349 millones de dólares. 93.500 empleados (98.200).
  4. General Dynamics (EE.UU.) Artillería, electrónica. Ventas por 23.760 millones de dólares. Ganancias netas de 2.526 millones de dólares, 95.100 empleados (90.000).
  5. Raytheon (EE.UU.) Misiles, electrónica. Ventas por 22.470 millones de dólares. Ganancias netas de 1.896 millones de dólares. 71.00 empleados (72.400).
  6. Northrop Grumman (EE.UU.) Aviones, electrónica, misiles, buques de guerra. Ventas por 21,390 millones. Ganancias netas por 2.118 millones de dólares. 72.500 empleados (117.100).
  7. EADS (UE) Aviones, electrónica, misiles. Ventas por 16.390 millones de dólares. Ganancias netas por 1.442 millones de dólares. 133.120 empleados (121.690).
  8. Finmeccanica (Italia) Aviones, vehículos de artillería, misiles. Ventas por 14.560 millones de dólares. Ganancias netas por 902 millones de dólares. 70.470 empleados (75.200).
  9. L-3 Communications (EE.UU.) Electrónica. Ventas por 12.520 millones de dólares. Ganancias netas por 956 millones de dólares. 61.000 empleados (63.000).
  10. United Technologies (EE.UU.) Aeronaves, electrónica, motores. Ventas por 11.640 millones de dólares. Ganancias netas por 5.347 millones de dólares. 199.900 empleados (208.220).

Fuente: Instituto de Investigación de la Paz de Estocolmo (SIPRI)

Trump quiere de los socios de la Alianza más gasto en defensa y más compromiso con la “coalición contra el terrorismo” que combate en Siria e Iraq (Foto: lainformacion.com)

Prácticamente todas estas multinacionales cotizan en bolsa y desde que llegó Donald Trump a la Casa Blanca empresas como Lockheed Martin, Boeing, Raytheon y General Dynamics han experimentado fuertes ascensos de entre el 20 y el 11 %. Una de las razones es que Trump quiere que Estados Unidos aumente su presupuesto de defensa en un 9,27% en 2018 (unos 54.000 millones de dólares).

Para alimentar este inmenso negocio los magnates de la industria de defensa occidental explotan tres grandes estrategias geopolíticas:

  1. Las tensiones en Oriente Medio y África derivadas de la explotación de los hidrocarburos y la inestabilidad política de la mayoría de los estados. Primero fueron a por Irán e Iraq (guerra de 1980-88, que recuerda a la Primera Guerra Mundial por el uso de armas químicas y las numerosas víctimas), Afganistán (2001-2014), luego de nuevo a por Iraq (2003-actualidad), Siria y Libia (2011-día de hoy), República Centroafricana (2012-presente), Yemen (2015-actualidad), Sudán (1983-2005), Congo (1998-2003)… y le tienen puesto el ojo desde hace décadas a Irán.
  2. Las tensiones en la frontera oriental de la Unión Europea con Rusia, que aunque ya no es comunista ni existe la amenaza del Pacto de Varsovia sí existe la OTAN y la paulatina integración en su estructura militar de los estados de Europa central y oriental a partir de 1990.
  3. La lucha contra el terrorismo y el control de las migraciones provocadas por los mencionados conflictos y especialmente la guerra civil siria.

Llegados a este punto, para hacernos una idea de hasta qué grado el negocio de la guerra gobierna el mundo en nuestros días, voy a citar al ex ministro griego de Finanzas Yanis Varoufakis, que acaba de publicar el libro ‘Adults in the room’.

Dice en esa obra que en un encuentro en Washington con Larry Summers, antiguo secretario del Tesoro de los Estados Unidos y confidente de Barack Obama, éste le preguntó sin rodeos: “¿Quieres estar dentro o fuera? Los de fuera priorizan la libertad de contar su versión de la verdad. El precio es que son ignorados por los de dentro, que toman las decisiones importantes”, le advirtió.

Varoufakis entendió el mensaje: los políticos electos tienen poco poder; el verdadero poder lo tienen Wall Street y una red de fondos de inversión, multimillonarios y dueños de medios de comunicación, y el arte de permanecer en la política es poder reconocer este hecho e intentar lograr hacer algo sin alterar el sistema. Ésa era la oferta. Varoufakis la rechazó.

El poder lo tiene hoy el capitalismo financiero y, dentro del mismo, el sector relacionado con las armas y la defensa es uno de los más importantes e influyentes. Menos mal que estamos viviendo en el mundo libre… Qué podrán hacer en esos países llamados a sí mismos socialistas y comunistas.

ACTUALIZACIÓN

Descubro un artículo recientemente publicado en Ctxt y titulado ‘La Guerra Tibia’, escrito por el profesor Gil-Manuel Hernández Martí, donde se complementa la argumentación de esta entrada con un enfoque más histórico y sociológico. Se podría resumir en esta frase: “No lo olvidemos, el capitalismo tiende a superar sus grandes crisis con la guerra, un mecanismo de eficaz reiniciado del sistema en unas condiciones que permitan nuevas vueltas de tuerca, siempre a la caza de la maximización de los beneficios”.

Viñeta: El Roto / El País
Gráfico: Statista
Foto: lainformacion.com
Foto destacada: Despierta tu mente (lanzamiento de un misil antitanque TOW)

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