A inversores y banqueros, los nuevos dueños de El País, les sobran un tercio de los periodistas

Nicolas Berggruen, consejero delegado del fondo de capital riesgo Liberty Acquisition Holding, primer accionista de Prisa desde 2010 (Imagen: periodistadigital.com)

[Entrada actualizada el 16 de Septiembre de 2015]

El diario El País, que sigue siendo muy rentable (registró 1,8 millones de euros de beneficios en el primer semestre de 2012), se enfrenta a un recorte de la tercera parte de su plantilla (149 trabajadores, de los que 110 son periodistas) por los graves problemas financieros de su grupo matriz, Prisa, cuyo presidente ejecutivo es Juan Luis Cebrián, fundador y primer director del rotativo.

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Tenemos ajuste por la pasividad del Banco de España

El ex gobernador Jaime Caruana y el actual gobernador del Banco de España, Miguel Ángel Fernández Ordóñez (Díptico: elpais.com)

El pasado jueves 10, la agencia Moody´s rebajó la calificación de la deuda española, además de por las malas perspectivas económicas para el país, porque la banca española, y sobre todo las cajas de ahorros, necesitan captar decenas de miles de millones de euros para capitalizarse como consecuencia de los ingentes créditos otorgados al sector inmobiliario y que están pendientes de recuperar. El mismo día, el Banco de España cifró en 15.152 millones de euros esas necesidades, pero los expertos barajan cantidades muy superiores (Moody´s estima que hacen falta unos 50.000 millones).

Fieles a su trayectoria de meter la cabeza debajo del ala, los responsables del organismo regulador del sistema financiero español han vuelto a minusvalorar los problemas del sector, como en su día hicieron con la formación y las terribles consecuencias de la burbuja inmobiliaria.

La autoridad bancaria detectó a tiempo la burbuja, pero no actuó para frenarla por motivos políticos: Ni PP ni PSOE deseaban que ello lastrara el crecimiento económico

El pasado domingo 13, Íñigo de Barrón dio en El País-Negocios un brillante repaso al papel desempeñado por el Banco de España durante los años de la burbuja, que se inició en 1995. En su reportaje, el periodista concluye que la autoridad bancaria detectó a tiempo la burbuja, pero no actuó para frenarla por motivos políticos: Ni PP ni PSOE deseaban que ello lastrara el crecimiento económico.

De Barrón lo cuenta muy gráficamente así: William McChesney, presidente de la Reserva Federal entre 1951 y 1970, dijo la famosa frase: “Un buen banquero central es aquel que retira el ponche cuando la fiesta se anima”. Otros economistas, como Daniel Gros, del ‘think tank’ de Bruselas, CEPS, prefieren otra sentencia: “Es mejor recoger los desperdicios de la burbuja cuando estalla que pincharla cuando crece”. La explicación es que tras las burbujas, el nivel de la economía es más elevado que cuando se inició. Las autoridades españolas se apuntaron a esta segunda opción.

El reportaje finaliza así: “El poder está en el Gobierno y, cada vez más, en la banca”, dice un inspector del Banco de España. “¿Es normal que Luis Ángel Rojo sea consejero del Santander y que el que fuera su ex subgobernador, Miguel Martín, presida la patronal bancaria?”.

La burbuja inmobiliaria española (Gráfico: El País Negocios). PINCHAR EN LA IMAGEN PARA VERLA AMPLIADA.

En gran parte porque los políticos y las autoridades financieras no pincharon antes la burbuja dificultando la obtención del crédito, ahora nuestra deuda pública corre el riesgo de tener que ser rescatada por la Unión Europea; además de las medidas de ajuste que ya han sido adoptadas (recorte del gasto y de los sueldos de los empleados públicos, subida de impuestos, reforma laboral y de las pensiones, entre otras).

Como es costumbre en España, nadie dimite ni asume responsabilidades políticas por no haber actuado a tiempo. Espero que, al menos, los ciudadanos lo tengan presente en el momento de votar (o de abstenerse).

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Seguimos con hipotecas franquistas, para deleite de los bancos

Registro policial en vivienda embargada en Cleveland (EEUU). Primer premio World Press Photo 2009 (Foto: Anthony Suau/Time)

La vigente Ley Hipotecaria está basada en un decreto de 1946, en pleno franquismo, y aunque ha tenido una decena de actualizaciones no ha cambiado lo más importante para bancos y prestamistas, que es que en caso de impago de la vivienda el deudor debe venderla o subastarla y devolver a la entidad financiera el dinero del crédito más los intereses y costas; es decir, la ley garantiza que el banco o caja de ahorros recupera todo el dinero, no sólo el inmueble, para lo cual la casa hipotecada es un activo más junto al resto del patrimonio del hipotecado. No sucede lo mismo en otros países más protectores de los consumidores frente a los bancos, como por ejemplo Estados Unidos o Francia.

Por esta razón en España se han estado concediendo créditos hipotecarios que superaban el 100 por cien del valor de mercado del piso, cuando no se han financiado viajes o coches de rondón (sus tipos eran más bajos que los del crédito al consumo), ya que la ley protege totalmente al banco frente al fallo en el pago del comprador.

Más de 180.000 familias podrían perder su casa este año en España por no pagar la hipoteca

Con la crisis económica actual, este marco legal está condenando no sólo a perder la vivienda  a miles de familias españolas, sino también a largas penas de endeudamiento para terminar de pagar casas que el banco ahora se ha quedado por la mitad de lo que fueron compradas.

Para cambiar esta injusta legislación ha surgido la Plataforma de Afectados por la Hipoteca, que cuenta con el asesoramiento del Colegio de Abogados de Barcelona y el apoyo de numerosas entidades, entre ellas la Asociación Catalana para la Defensa de los Derechos Humanos y la Asociación de Usuarios de Bancos y Cajas de Cataluña (Adicae).

La plataforma calcula que sólo en 2010 (con más de 4 millones de parados) más de 180.000 familias perderán su casa por no poder pagar la hipoteca. Una lacra social silenciosa que a buen seguro afectará a otros tantos menores de edad y que podría evitarse con un puñetazo en la mesa de la Asociación Española de Banca (AEB) y la Confederación de Cajas de Ahorros (CECA) ¿Alguien cree que Zapatero sea capaz?