El Supremo falla a favor de trabajadores despedidos en el Grupo Prisa

Viñeta de 'El Roto' del miércoles 25 de abril de 2012 y Juan Luis Cebrián (Díptico: Periodista Digital)
Viñeta de El Roto del 25 de Abril de 2012 y Juan Luis Cebrián, presidente ejecutivo del Grupo Prisa (Díptico: Periodista Digital)

La Sala Social del Tribunal Supremo ha dado la razón a los trabajadores afectados por uno de los expedientes de regulación de empleo (ERE) realizados en el Grupo Prisa. El periodista José (Txetxo) Yoldi, también despedido de El País, diario perteneciente a Prisa, ha publicado en su blog de Cuarto Poder, A cota de periscopio, el contenido de la sentencia del Supremo sobre el ERE, “una resolución que no verán publicada en El País, ni probablemente en otros medios”.

Prisa ha despedido en total a cerca de 2.500 trabajadores de las diversas empresas del grupo editorial y de comunicación como parte de la operación de refinanciación que ha transformado su composición accionarial y ha dejado el grupo en manos de inversores norteamericanos y bancos españoles y extranjeros.

Yoldi hace hincapié en los escandalosos datos que aporta la sentencia sobre retribuciones a consejeros y accionistas de Prisa en 2011 y 2012, justo antes de los ERE, lo que le lleva a titular su artículo ‘Avaricia, rapiña y mezquindad’.

Cito los párrafos más significativos de la sentencia del Tribunal Supremo:

Las retribuciones de los Consejeros Ejecutivos del Grupo Prisa (en nº 3 en 2011) han aumentado en más del 160% respecto a las percibidas en 2010. Algunos elementos retributivos de los Consejeros han tenido incrementos por encima del 337% (en el caso del bono de referencia para Consejeros ejecutivos) en relación a 2010, habiendo pasado las retribuciones de los consejeros ejecutivos (tres) de 4.056.860 en 2010 a 10.566.920 en 2012, estas cifras no incluyen las retribuciones por pertenencia a otros Consejos o alta dirección de sociedades del grupo (cifras obtenidas de pagina 25, 26, 9 y 10 de informes corporativos a CNMV de 2010, 2011 y 2012 respectivamente).

Durante 2011 los poseedores de acciones ha percibido dividendos en cantidades muy superiores a las del ejercicio previo 2010. En el ejercicio 2011 se han calificado como gastos financieros los pagos por dividendos, es decir, por beneficios distribuidos realizados a los propietarios de acciones tipo B, por un monto total -mínimo abonado- de 25,7 millones en 2010 y 83 millones en 2011.

Ante lo que Txetxo Yoldi apostilla en su entrada:

¿No les parece entrañable que los sueldos pasaran de cuatro millones a diez y medio solo en el Consejo de Prisa y que el salario de Juan Luis Cebrián superara los 14 millones? Por no hablar de esos bonus de los ejecutivos que se incrementaron en el 337% y dividendos repartidos a algunos accionistas elegidos, muy superiores a los del año anterior. Eso sí, para estos campeones de hacerse millonarios a costa de los demás fueron los trabajadores los que habían vivido por encima de sus posibilidades. Impresionante despliegue de avaricia, rapiña y mezquindad.

Fuente: A cota de periscopio/Cuarto Poder
Foto: Periodista Digital
Foto portada: Expansión

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Para leer más: Carta abierta a Juan Luis Cebrián

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Alemania contra Europa

Se trata del segundo artículo censurado por El País este año, tras retirar un texto de Miguel Ángel Aguilar con preguntas incómodas a Rajoy sobre su actividad como registrador de la propiedad.
Se trata del segundo artículo censurado por El País este año, tras retirar el mes pasado un texto de Miguel Ángel Aguilar con preguntas incómodas a Rajoy sobre su actividad como registrador de la propiedad.

[Entrada actualizada el 25 de Marzo de 2013]

Desde que los accionistas de referencia de Prisa, editora de El País, son el fondo de capital riesgo estadounidense Liberty Acquisition Holding, Telefónica y tres de los 38 bancos acreedores (Santander, Caixabank y HSBC) de la deuda de más de 3.500 millones de euros del grupo (no del diario, que siempre ha dado beneficios hasta mediados de 2012), El País está teniendo muchos miramientos con el sector financiero, y prueba de ello es esta tribuna de Juan Torres, que no ha conseguido el plácet de la superioridad del periódico.

Alemania contra Europa

Juan Torres López
Catedrático de Economía Aplicada de la Universidad de Sevilla y consejero científico de ATTAC-España

Es muy significativo que habitualmente se hable de “castigo” para referirse a las medidas que Merkel y sus ministros imponen a los países más afectados por la crisis.

Dicen a sus compatriotas que tienen que castigar nuestra irresponsabilidad para que nuestro despilfarro y nuestras deudas no los paguen ahora los alemanes. Pero el razonamiento es falso pues los irresponsables no han sido los pueblos a los que Merkel se empeña en castigar sino los bancos alemanes a quienes protege y los de otros países a los que prestaron, ellos sí con irresponsabilidad, para obtener ganancias multimillonarias.

Los grandes grupos económicos europeos consiguieron establecer un modelo de unión monetaria muy imperfecto y asimétrico que enseguida reprodujo y agrandó las desigualdades originales entre las economías que la integraban. Además, gracias a su enorme capacidad inversora y al gran poder de sus gobiernos las grandes compañías del norte lograron quedarse con gran cantidad de empresas e incluso sectores enteros de los países de la periferia, como España. Eso provocó grandes déficit comerciales en éstos últimos y superávit sobre todo en Alemania y en menor medida en otros países.

Paralelamente, las políticas de los sucesivos gobiernos alemanes concentraron aún más la renta en la cima de la pirámide social, lo que aumentó su ya alto nivel de ahorro. De 1998 a 2008 la riqueza del 10% más rico de Alemania pasó del 45% al 53% del total, la del 40% siguiente del 46% al 40% y la del 50% más pobre del 4% al 1%.

“Merkel, como Hitler, ha declarado la guerra al resto de Europa, ahora para garantizarse su espacio vital económico”

Esas circunstancias pusieron a disposición de los bancos alemanes ingentes cantidades de dinero. Pero en lugar de dedicarlo a mejorar el mercado interno alemán y la situación de los niveles de renta más bajos, lo usaron (unos 704.000 millones de euros hasta 2009, según el Banco Internacional de Pagos) para financiar la deuda de los bancos irlandeses, la burbuja inmobiliaria española, el endeudamiento de las empresas griegas o para especular, lo que hizo que la deuda privada en la periferia europea se disparase y que los bancos alemanes se cargaran de activos tóxicos (900.000 millones de euros en 2009).

Al estallar la crisis se resintieron gravemente pero consiguieron que su insolvencia, en lugar de manifestarse como el resultado de su gran imprudencia e irresponsabilidad (a la que nunca se refiere Merkel), se presentara como el resultado del despilfarro y de la deuda pública de los países donde estaban los bancos a quienes habían prestado. Los alemanes retiraron rápidamente su dinero de estos países, pero la deuda quedaba en los balances de los bancos deudores. Merkel se erigió en la defensora de los banqueros alemanes y para ayudarles puso en marcha dos estrategias. Una, los rescates, que vendieron como si estuvieran dirigidos a salvar a los países, pero que en realidad consisten en darle a los gobiernos dinero en préstamos que pagan los pueblos para traspasarlo a los bancos nacionales para que éstos se recuperen cuanto antes y paguen enseguida a los alemanes. Otra, impedir que el BCE cortase de raíz los ataques especulativos contra la deuda de la periferia para que al subir las primas de riesgo de los demás bajara el coste con que se financia Alemania.

Merkel, como Hitler, ha declarado la guerra al resto de Europa, ahora para garantizarse su espacio vital económico. Nos castiga para proteger a sus grandes empresas y bancos y también para ocultar ante su electorado la vergüenza de un modelo que ha hecho que el nivel de pobreza en su país sea el más alto de los últimos 20 años, que el 25% de sus empleados gane menos de 9,15 euros/hora, o que a la mitad de su población le corresponda, como he dicho, un miserable 1% de toda la riqueza nacional.

La tragedia es la enorme connivencia entre los intereses financieros paneuropeos que dominan a nuestros gobiernos, y que estos, en lugar de defendernos con patriotismo y dignidad, nos traicionen para actuar como meras comparsas de Merkel.

Post data

El profesor Torres ha aclarado en su blog lo siguiente:

Ante la retirada de mi artículo Alemania contra Europa de la web de El País quiero manifestar lo siguiente:

– Sin entrar a valorar la decisión del diario, lamento que se interprete que la tesis de ese artículo es comparar a la Señora Merkel con Hitler, tal y como algunas personas están dando a entender en la red. Lo lamento porque creo que es evidente que de ninguna manera son personas comparables o que sus políticas sean igual de dañinas. Y, sobre todo, porque creo que de ninguna manera se puede dedicir esto último de mi texto. Es más, creo que interpretarlo así solo sirve para desviar la atención sobre el fondo de mi artículo que es claramente otro.

– Es cierto que en el artículo afirmo que en mi opinión Alemania ha declarado la guerra económica contra el resto de Europa y que eso lo comparo con la búsqueda del espacio vital que llevó a que Hitler desatase la guerra, pero creo que esto debe entenderse como la comparación de dos hechos históricos lamentables aunque de desigual factura, y no como la equiparación de dos líderes políticos.

– Lamento también que haya que hacer este tipo de comparaciones que involucran a un pueblo al que admiro pero creo que los europeos tenemos la obligación de recodarnos el daño tan grande que ya en otras ocasiones nos hicimos por darle prioridad a los intereses financieros y de las grandes corporaciones, como creo que está sucediendo ahora. Yo mismo he lamentado en algunos otros artículos que Alemania no recuerde lo que sufrió por las reparaciones de guerra que tan injusta y equivocadamente le impusieron otras potencias europeas.

– Lamento finalmente los problemas que estas interpretaciones hayan ocasionado al diario y a sus lectores y lectoras, y que éstos no puedan seguir leyéndolo en la web.

Fuentes: @Nate68M, ganas de escribir

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A inversores y banqueros, los nuevos dueños de El País, les sobran un tercio de los periodistas

Nicolas Berggruen, consejero delegado del fondo de capital riesgo Liberty Acquisition Holding, primer accionista de Prisa desde 2010 (Imagen: periodistadigital.com)

[Entrada actualizada el 16 de Septiembre de 2015]

El diario El País, que sigue siendo muy rentable (registró 1,8 millones de euros de beneficios en el primer semestre de 2012), se enfrenta a un recorte de la tercera parte de su plantilla (149 trabajadores, de los que 110 son periodistas) por los graves problemas financieros de su grupo matriz, Prisa, cuyo presidente ejecutivo es Juan Luis Cebrián, fundador y primer director del rotativo.

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El País cambia las normas de ‘Cine de Estreno’ a mitad de colección

Imagen: potenciatueconomia.com
Imagen: potenciatueconomia.com

El diario El País ha cambiado desde hoy las normas de la colección ‘Cine de Estreno’, que ha ido regalando en la edición dominical desde el pasado 25 de abril, sin previo aviso y sin que los cambios figuren siquiera en la edición digital. A partir de ahora, hay que comprar el diario insignia del Grupo Prisa éste y el resto de domingos de junio, y rellenar la correspondiente cartilla, si se quieren las cuatro películas que faltan.

Cuando menos, es una forma poco elegante de comportarse, muy en la línea de las improvisaciones a las que ya nos tienen acostumbrados desde el Gobierno (¡qué coincidencia!), pero sobre todo es una olímpica falta de respeto al cliente-lector-usuario-espectador ¿Alguien imagina al New York Times o a Le Monde adoptando una decisión tal?

Por mucho que nos pese, España sigue siendo diferente y el pelo de la dehesa y la caspa no se terminan de quitar.

Imagen: Potencia Tu Economía

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El País la toma con Google

Maxwell McCombs, uno de los padres de la teoría del establecimiento de la agenda mediática (agenda-setting), define la técnica del encuadre en periodismo como “la idea central organizadora del contenido informativo que brinda un contexto y sugiere qué es el tema mediante el uso de la selección, el énfasis, la exclusión y la elaboración”. Y añade que los encuadres tienen el poder de estructurar el pensamiento del público, de moldear la manera en que pensamos sobre los temas de actualidad.

Esto es lo que ha hecho El País en las últimas dos semanas con Google a fin de caracterizar al emporio digital californiano como un monopolio que controla Internet y se lucra a costa de  proveedores de acceso a Internet como Telefónica y grupos editoriales como Prisa.

La veda contra Google la abrió el pasado 5 de febrero el presidente de Telefónica, César Alierta, con sus polémicas declaraciones acerca de que Google y otras compañías de Internet tendrían que compensar a las operadoras por utilizar sus redes. Cuando la polvareda aún no se había disipado, el día 19 Miguel Sebastián afirmó en Bruselas que España propondría a sus socios europeos la creación de una tasa para gravar a los grandes buscadores y redes sociales (la llamada tasa Google).

El País recogió también el alineamiento del ministro de Industria con las tesis de Telefónica en el Congreso Mundial del Móvil celebrado en Barcelona, pero cuando el encuadre se ha hecho  más evidente ha sido en los últimos 12 días, entre el 26 de febrero y el 9 de marzo.

Entre esas fechas, el diario que dirige Javier Moreno ha dedicado una doble página a la semana en la sección de Vida&Artes (con llamadas en portada) a los frentes que Google tiene abiertos, así como tres reportajes y un editorial en el suplemento Negocios del pasado domingo. Y hoy por la mañana, la portada de la edición digital daba la noticia de que ‘El Gobierno no regulará Google’ acompañada del titular ‘REPORTAJE: Todos contra Google’, que remitía al texto ‘Se abre la veda contra Google’ de la pasada edición dominical. Todo un ejercicio de encuadre que a buen seguro se estudiará en la Escuela de Periodismo UAM-El País.

Los encuadres tienen el poder de estructurar el pensamiento del público, de moldear la manera en que pensamos sobre los temas de actualidad

Bajando a los detalles, en el reportaje ‘Juicio a las reglas de Internet’ del viernes 26 de febrero se daba cuenta de una sentencia italiana que condena a tres ejecutivos de Google por un vídeo colgado en 2006 en sus servidores donde se podían ver abusos contra un menor discapacitado. Para cuando Google lo retiró, el vídeo vejatorio ya había permanecido en la Red dos meses y había tenido 5.500 visitas y más de 800 comentarios.

Junto al reportaje, El País ofreció la versión del buscador: “La sentencia pondría toda la Red en suspenso”, dijo Scott Rubin, portavoz de Google. Y además, el diario incluyó una ventana con las últimas demandas a las que se enfrenta la empresa estadounidense en todo el mundo (‘El gigante, en cuestión’) y una encuesta para la edición digital: ‘¿Debe exigirse responsabilidad a los buscadores por los contenidos?’.

Una semana después, el jueves 4 de marzo, se publica nueva doble página sobre la iniciativa de un senador estadounidense de redactar un proyecto de ley que castigue a las empresas que colaboren con la censura en Internet. El recuadro de primera página rezaba: ‘Una ley contra la censura en la Red. El Congreso de EEUU plantea límites a Google’. Y el subtítulo de las páginas interiores: ‘El caso de Google en China se vuelve contra las multinacionales que acatan la represión política’.

De la portada de El País del 4 de marzo de 2010
De la portada de El País del 4 de marzo de 2010

El problema es que tales titulares vulneran las más elementales normas del periodismo porque no reflejan, en contra de lo que escribe el autor del reportaje, David Alandete, que Google ha “anunciado el final de sus prácticas de censura en China”, así como que la iniciativa del senador Dick Durbin “abre un muy largo camino de trámites en el Congreso”, por lo que la Cámara está todavía lejos de pronunciarse sobre la cuestión.

El reportaje va acompañado de dos artículos sobre el lobby que capitanea Microsoft contra Google, llamado Initiative for Competitive Online Marketplace (Icomp), del que forma parte un modesto empresario de quesos manchego. El País titula: ‘Un quesero contra Google. Un pequeño empresario de Tembleque participa en el lobby que quiere acabar con el dominio del buscador’ y ‘Siete firmas españolas en la cruzada’.

En cuanto al suplemento económico Negocios, los titulares son elocuentes: ‘Se abre la veda contra Google’, ‘Los operadores piden un peaje por el uso de su red’, ‘La prensa se rebela contra los enlaces de Google News’ y ‘EDITORIAL | Google en Europa’. En éste último artículo, El País enfatiza que Google ha perdido la primera posición en la encuesta anual sobre imagen de marca en el Reino Unido en favor de Microsoft.

Finalmente, la rectificación de Sebastián en la propuesta de legislación europea sobre Internet, que será presentada por la presidencia española en abril, no sólo ha pillado con el pie cambiado al diario del grupo Prisa, sino también a Telefónica, cuyos directivos celebrarán su reunión anual en Madrid este viernes 12. Habrá que ver cómo se hace eco de la misma El País.

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