Brasileiros, votem contra o Bolsonaro ou o fascismo vai nos devorar

Jair Bolsonaro ha dicho que “todo ciudadano va a tener un arma de fuego dentro de casa” si es elegido (Foto: Blog do Esmael)

El candidato ultraderechista Jair Bolsonaro ha ganado la primera vuelta de las elecciones presidenciales en Brasil frente a Fernando Haddad, la única alternativa posible, un académico respetable y moderado, candidato por el PT. Ahora hay que esperar a lo que pase en la segunda vuelta, el 28 de Octubre.

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Seis consejos para utilizar profesionalmente el correo electrónico

Pese a ser una de las utilidades más antiguas de la web, el correo electrónico sigue siendo esencial en la vida digital de personas, empresas e instituciones de todo tipo. Ha sobrevivido a las plataformas de mensajería instantánea como WhatsApp o Telegram y es uno de los responsables de la decadencia de los servicios tradicionales de correspondencia en papel.

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Los amateurs acabaron con el periodismo | Letras Libres

La primera víctima de la guerra es la información; a ninguno de los bandos le interesa. En los horrores de la guerra que hoy asuelan Iraq y Siria ya no quedan prácticamente corresponsales sobre el terreno porque o los secuestran o los matan.

Ahora funcionan los grupos de WhatsApp de supuestos periodistas ciudadanos que informan desde Alepo o Mosul mientras presuntos corresponsales afincados en Estambul redactan con este material sus crónicas y envían las fotos que les proporcionan esas fuentes de difícil contraste y verificación.

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Quieren convertir Twitter en otro Facebook

Jack Dorsey, presidente ejecutivo de Twitter desde Octubre de 2015 (Foto: Mike Blake/Reuters)
Jack Dorsey, consejero delegado de Twitter desde Octubre de 2015 (Foto: Mike Blake/Reuters)

Twitter está siendo objeto de noticias más bien sombrías desde que su capital salió a cotizar en bolsa en Noviembre de 2013. La empresa es un éxito como medio de comunicación y red social al mismo tiempo, pero los números no han cuadrado nunca: sus pérdidas netas ascendían a 131,7 millones de dólares en el tercer trimestre de 2015.

Pese a que cuenta con más de 300 millones de usuarios, su crecimiento es muy lento en comparación con Facebook, Google+, WhatsApp o Instagram y, en consecuencia, los inversores que tan ávidamente compraron acciones de Twitter en los primeros meses de 2014 a precios desorbitados (los títulos salieron a 26 dólares en 2013, pero enseguida superaron los 40, 50 y 60 dólares, mientras que en Enero de 2016 han caído hasta los 17 dólares) pronto se vieron defraudados en sus expectativas.

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Los norteamericanos ya dedican más tiempo a las aplicaciones móviles que a la televisión

Dos ancianas comparten la lectura de una aplicación en un teléfono móvil (Foto: Messenger Apps)
Dos ancianas comparten la lectura de una aplicación en un teléfono móvil (Foto: Messenger Apps)

Por primera vez en la historia, el consumidor medio de Estados Unidos emplea diariamente más tiempo en aplicaciones de dispositivos móviles como Netflix, Facebook, Gmail o WhatsApp que en ver la televisión, cuyo consumo no ha variado entre el segundo trimestre de 2014 y el mismo periodo de 2015.

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Ya pasamos la mitad de nuestra actividad digital en aplicaciones móviles

Una escena cotidiana (Foto: siliconAngle)
Una escena cotidiana (Foto: silicon Angle)

Son datos de Estados Unidos pero pronto los alcanzaremos en España: la mitad del tiempo online ya lo pasamos usando aplicaciones en dispositivos móviles (teléfonos inteligentes y tabletas), frente a los clásicos navegadores de páginas web como Firefox, Explorer o Chrome para escritorio. Es decir, ahora consultamos el correo con la aplicación de Gmail desde el  móvil, chateamos con WhatsApp, accedemos a Twitter con una de sus muchas aplicaciones para Android, iOS o Blackberry; compartimos fotos en Instagram, consultamos el tiempo, el estado del tráfico en nuestra ciudad o pedimos un taxi, todo ello mediante aplicaciones móviles.

Según comScore, los usuarios de internet de Estados Unidos ya pasaban el 60% del tiempo en plataformas móviles el pasado mes de Mayo, frente al 50% de un año antes. Y las aplicaciones móviles alcanzaron en Mayo el 51% del tiempo de uso total de internet.

En Diciembre de 2013 los norteamericanos pasaron a usar más la red en dispositivos móviles que en fijos (Gráfico: comScore)
En Diciembre de 2013 los norteamericanos pasaron a usar más la red en dispositivos móviles que en fijos (Gráfico: comScore)

Como puede verse en el gráfico, el adelantamiento en el uso de lo móvil sobre los navegadores de escritorio tuvo lugar en Estados Unidos en Noviembre de 2013. Es asombroso con qué rapidez están cambiando los hábitos de los ciudadanos conectados a la red, lo cual trae consigo no pocas consecuencias para los nuevos medios.

Una aplicación (de mapas, por ejemplo) lleva al usuario a la nube, le priva del control que tiene en un navegador o en su ordenador, le impone sus propias reglas y puede restringir o eliminar el acceso a enlaces. Asimismo, la actividad dentro de las aplicaciones móviles no suele estar indexada por los buscadores como Google. Y por último, las aplicaciones son cotos cerrados donde es muy fácil cobrar por la descarga o el servicio y por lo tanto todas las empresas están muy interesadas en desarrollarlas para hacer negocio.

Reparto por actividades del tiempo empleado en ordenadores y en móviles -teléfono y tableta- en EEUU (Gráfico: comScore)

Si nos fijamos en el cuadro superior, la mayoría de las actividades que antes se hacían en un PC han pasado a ser consustantivas del móvil o la tableta: aparte de la radio, que siempre ha sido muy portátil, los estadounidenses ven y comparten fotos en dispositivos móviles durante el 96% de su actividad digital, al igual que los mapas y la mensajería instantánea (el 90% del tiempo es móvil).

En cuanto a las redes sociales, los usuarios de Estados Unidos acceden a ellas desde teléfonos o tabletas la mayor parte del tiempo (71%), frente a los terminales estáticos del trabajo o el hogar. El portal comScore, especializado en análisis de audiencias en internet, cifra en un 55% el incremento del uso de redes sociales en plataformas móviles en EEUU durante el último año. La actividad en redes sociales vía móviles ha aumentado la participación total en internet un 31% entre Mayo de 2013 y el mismo mes de 2014. Y el 24% de todo el tiempo pasado en plataformas móviles se debe a Facebook. Siempre con datos referidos a EEUU.

A la vista de esto cobra todo su sentido el famoso titular de la revista Wired ‘The Web Is Dead. Long Live the Internet’ [La web ha muerto. Larga vida a internet], correspondiente a un artículo de Chris Anderson y Michael Wolff publicado en 2010 donde planteaban que, veinte años después de su nacimiento, la World Wide Web estaba en declive porque le estaban comiendo terreno las aplicaciones, que no se utilizan para buscar sino para conseguir. “Productores y consumidores están de acuerdo: la web no es la culminación de la revolución digital”, señalaba Anderson.

Ingram: “Todo el propósito de la red es vincular las cosas en formas interesantes o relevantes ¿Cómo se hace eso con las aplicaciones? La respuesta es que no se hace”

Por su parte, Mathew Ingram aludió recientemente en su blog a un artículo de Chris Dixon, socio de la firma de capital riesgo Andreessen Horowitz, quien advierte que deberíamos preocuparnos porque se está creando un futuro en el que la web será un “producto de nicho” y el ambiente dominante serán las aplicaciones móviles, jardines amurallados propiedad de una pareja de gigantes de internet, lo que sería malo para la innovación.

Dixon sostiene que es probable que el problema empeore a medida que más empresas se den cuenta de que una aplicación les da mucho más control sobre la experiencia del usuario que un sitio web. Y que la menor inversión en la web móvil (navegadores abiertos para dispositivos móviles, por ejemplo) acabe impulsando a los usuarios todavía más hacia las aplicaciones. El resultado, dice, es un futuro “como la televisión por cable – unos canales/aplicaciones dominantes que se asientan en las pantallas principales de los usuarios y todo lo demás queda relegado a los niveles más bajos o a la irrelevancia”.

Lo cierto es que las aplicaciones encierran contenido en unos muros que no son compatibles con la web abierta tal como fue concebida en un principio por sus creadores. Tim Berners-Lee, uno de ellos, señaló que “podríamos perder la libertad de conectar con los sitios web que queremos [y] los efectos negativos podrían extenderse a los teléfonos inteligentes y las tabletas, que son además portales para la información extensa que la web ofrece”.

La mayor preocupación de Berners-Lee son los enlaces: todo el propósito de la red es vincular las cosas en formas interesantes o relevantes ¿Cómo se hace eso con las aplicaciones? La respuesta es que no se hace, concluye Ingram. Las consecuencias de estos cambios en el uso de la red, de nuestra cada vez mayor dependencia de las aplicaciones en detrimento de la navegación con URL, no están muy claras, pero no parecen favorecer precisamente la libertad de información ni de expresión. Todo indica que, si no despertamos, nos van a pastorear de lo lindo.

Foto: silicon Angle
Gráficos: comScore

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Twitter es más elitista de lo que parece

Una manifestante usa Twitter para informar de las protestas contra la construcción en un parque de Estambul (Turquía) (Foto: AFP / Ozan Kose)
Una manifestante usa Twitter para informar de las protestas contra una construcción en un parque de Estambul (Turquía) (Foto: AFP / Ozan Kose)

Soy un fan de Twitter; para mi es comparable a la utilidad de los buscadores y los blogs. Twitter me aporta contenido relevante y actualidad, además de ser un medio de difusión de todo aquello que quiero compartir con mis seguidores porque me parece de interés público. Pero reconozco que Twitter nunca llegará a ser de uso tan masivo como Facebook porque en Twitter el contenido, lo que cada uno publica y comparte, impone una meritocracia (no necesariamente expresada en número de seguidores, sino en la calidad de los mismos o en influencia mediática) y el usuario elige sus fuentes. Eso lo hace más personal y vertical o especializado que otras redes sociales, a la vez que premia a sus usuarios con visibilidad pública por su cualificación e ingenio o los relega al anonimato por la ausencia de éstos.

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