Bankia podría ser recapitalizada sin que a los españoles nos cueste un euro

Viñeta: Forges (El País)

[Transcripción literal de la nota de prensa del Instituto Juan de Mariana 'Bankia podría ser recapitalizada sin que el Estado aporte un solo euro']

Existe una alternativa a la quiebra desordenada de BFA-Bankia que no pasa por su nacionalización y recapitalización pública: convertir sus pasivos a más largo plazo y de mayor riesgo en fondos propios de la entidad.

Madrid, 29 de mayo de 2012.– El Gobierno español ha decidido inyectar alrededor de 23.500 millones de euros en BFA-Bankia para rescatar a la entidad. Desde luego, en el actual sistema monetario, las consecuencias de dejar quebrar un banco de la magnitud de BFA-Bankia podrían ser devastadoras para la economía, no sólo española sino también europea. Sin embargo, la solución adoptada por el Ejecutivo del Partido Popular no sólo plantea dudas muy importantes en cuanto a su justicia (privatiza beneficios y socializa pérdidas) sino también en cuanto a su adecuación para hacer frente a la crítica situación en la que se encuentra la economía española. Es verdad que existen bancos demasiado grandes para quebrar, pero también lo es que existen bancos demasiado grandes para ser rescatados. De ahí que resulte imprescindible explorar todas las alternativas antes de tomar lo que probablemente sería una decisión muy equivocada.

“Las ventajas de una conversión forzosa de deuda en acciones son muy superiores a las de una recapitalización pública”

La solución del Gobierno del PP consiste en transformar parte de la deuda privada de Bankia en deuda pública de todos los contribuyentes. Con tal de evitar una restructuración de los pasivos de BFA-Bankia, el Tesoro piensa emitir deuda pública con la que recapitalizar a la entidad.

Las deficiencias de este enfoque son varias: por un lado, las pérdidas de unos pocos inversores privados se trasladan a los hombros de todos los contribuyentes; por otro, el Estado español debe acudir al mercado de deuda a captar un volumen de capital que equivale a la mitad de todo el ajuste presupuestario para este año. Dejando de lado que esta provisión de fondos públicos para BFA-Bankia podría terminar computando como déficit según los criterios de Eurostat y, por tanto, empañaría cualquier intento de reducción de los números rojos para el corriente ejercicio, lo que resulta evidente es que si el conjunto de la economía española adolece de un problema de exceso de deuda, la solución al mismo no vendrá de un todavía mayor endeudamiento público.

Logotipo del Instituto Juan de Mariana

En realidad, existe una alternativa para recapitalizar BFA-Bankia sin que los contribuyentes aporten un solo euro y sin que se socave la credibilidad de las finanzas públicas: convertir algunos pasivos de Bankia en fondos propios de la entidad. O, como han explicado diversos economistas del FMI recientemente, se trataría de sustituir la recapitalización estatal (bail-out) por la recapitalización interna de la entidad (bail-in)[1].

Las ventajas de una conversión forzosa de deuda en acciones son muy superiores a las de una recapitalización pública. En primer lugar, las pérdidas se concentran en aquellos stakeholders con una mayor responsabilidad y vinculación con el banco (los acreedores en lugar de los contribuyentes). En segundo lugar, la economía española sanea la situación de su banca reduciendo su endeudamiento agregado y no incrementándolo. En tercer lugar, las maltrechas finanzas del Estado no sufrirán un golpe adicional y acaso definitivo. Por último, BFA-Bankia continuaría en manos privadas –las de los nuevos propietarios, esto es, las de los antiguos acreedores–, evitando así su nacionalización y una deficiente y politizada gestión pública.

“Existen otras alternativas a la quiebra desordenada de BFA-Bankia que no pasan por su nacionalización y recapitalización pública”

Después de reducir a cero el valor de la actual serie de acciones ordinarias de BFA-Bankia, los 23.500 millones de euros que pretende inyectar en total el Gobierno a la entidad podrían aflorar, por ejemplo, a través de la capitalización de la siguiente deuda privada de BFA-Bankia:

  • El 100% de los 15.000 millones de euros en pasivos subordinados.
  • El 30% de los alrededor de 21.500 millones de euros en bonos que vencen entre 2017 y 2050.
  • El 10% de los cerca de 19.000 millones de euros en bonos que vencen entre 2014 y 2017.

Por supuesto, no sólo otros tipos de canje de deuda por acciones son posibles, sino que además sería deseable que se jerarquizaran los niveles de conversión según las garantías otorgadas a cada uno de los títulos de deuda (de modo que a la deuda preferente no garantizada se le aplicaran unos haircuts más altos que a la garantizada). En todo caso, los parámetros que deberían delimitar la magnitud del canje son el nivel de riesgo asumido y el plazo al que se ha prestado a la entidad; con los aquí propuestos, simplemente pretendemos ilustrar que esta recapitalización privada de deuda es completamente factible.

En definitiva, existen otras alternativas a la quiebra desordenada de BFA-Bankia que no pasan por su nacionalización y recapitalización pública. Urge que el Gobierno las considere todas antes de tomar la precipitada e imprudente decisión de comprometer todavía más la solvencia del Reino de España y el futuro financiero de sus contribuyentes, muy en especial en una coyuntura tan crítica como la actual en la que cualquier paso en falso puede ser el último.


[1] Zhou, Jian-Ping y otros. From bail-out to bail-in: Mandatory Debt Restructuring of Systemic Financial Institutions. Staff Discussion Notes No. 12/03. FMI. 2012.


Robados por los bancos con la aprobación del Gobierno

[Subtítulos en español: Al comenzar la reproducción, pinchar en el botón rojo CC de la parte inferior del vídeo]

Esta niña canadiense de 12 años, Victoria Grant, explicó el pasado mes de Abril en el Public Banking Institute de Filadelfia (Estados Unidos) cómo somos “estafados y robados por los bancos con el visto bueno del Gobierno”. La argumentación de Victoria es muy didáctica pero no por ello menos cierta: el Gobierno pide demasiado dinero prestado a los bancos para hacer sus políticas en lugar de utilizar directamente el procedente de los impuestos.

Hay que gastar sin contraer deudas con los bancos, es más barato aunque dispongamos de menos recursos

Como el Gobierno tiene que pagar cada vez más intereses por la deuda con los bancos, los ciudadanos disponen de menores recursos y tienen que pagar más impuestos constantemente, mientras que los banqueros ganan más dinero año tras año.

Gráfico: publicbankinginstitute.org

Para romper ese círculo vicioso, Victoria propone que el Gobierno pida el dinero directamente al Banco de Canadá (ella habla de su país): “La gente entonces pagaría impuestos justos para pagarle al Banco de Canadá. Este dinero de impuestos ingresaría, siendo una inyección para nuestra infraestructura económica, y la deuda sería cancelada”.

“Los canadienses volverían a prosperar con dinero real como cimiento de nuestra estructura económica, y no con deuda como dinero”, afirma la niña.

O, dicho de otro modo, volveríamos a gastar de forma sostenible, sólo el dinero que realmente tenemos y no, como hemos hecho hasta ahora, hipotecando a las generaciones venideras.

Fuentes: El Confidencial
Vídeo: Telaraña de Deuda
Logotipo: Public Banking Institute

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Todos podemos ser reporteros en la sociedad conectada

Esta foto subida a Twitter por Janis Krums fue la primera imagen publicada de un avión que tuvo que amerizar en el río Hudson (Nueva York) en Enero de 2009.

La tecnología, los teléfonos inteligentes e Internet han proporcionado a los ciudadanos de los países desarrollados y en vías de desarrollo medios de comunicación y redes sociales como Twitter, YouTube o los blogs que les permiten ser reporteros cuando salta la ocasión, ya sea por el interés informativo de los hechos narrados o por la voluntad del sujeto de difundir una llamada o un mensaje.

Uno de los ejemplos más conocidos de periodismo ciudadano fue la publicación en Twitter, antes que en ninguna parte, de una fotografía de un accidente aéreo que afortunadamente resultó sin víctimas gracias a la pericia del piloto, quien hizo que el aparato se depositara suavemente sobre el lecho del río Hudson, junto a Nueva York, en Enero de 2009. Uno de los pasajeros de un barco que cruzaba el río y acudió en ayuda de los siniestrados, Janis Krums, captó la instantánea con su iPhone y la subió a TwitPic.

Por otro lado, el 1 de Mayo de 2011 un ciudadano estadounidense dio, también en Twitter, una de las mayores noticias de la historia reciente, el asesinato del jefe terrorista Osama Bin Laden. Fue Keith Urbahn, jefe del gabinete de Ronald Rumsfeld en el Departamento de Defensa del gobierno de George W. Bush y oficial de la Marina en la reserva, quien tuiteó a las 19:24 horas: “Me ha dicho una persona acreditada que han matado a Osama Bin Laden”.

Un ciudadano dió en Twitter la primicia del asesinato del terrorista Bin Laden (Imagen: Techcrunch)

Aunque es probable que algún periodista o medio ya conociera en ese momento la histórica noticia, lo cierto es que este ex alto cargo fue el primero que la publicó, aunque fuera sin estar confirmada, extendiéndose como la pólvora por las redes sociales y los medios de comunicación tradicionales.

El pasado mes de Abril, Rebecca MacKinnon, prestigiosa periodista norteamericana cofundadora de Global Voices Online, resaltó en una conferencia en la Columbia Journalism School que el actual entorno de redes digitales ha globalizado y democratizado el periodismo más que nunca: “Se ha pasado de algo hecho casi exclusivamente por profesionales a una actividad en la que cualquier ciudadano interesado puede potencialmente participar”.

Fuente: Premium links

Efectivamente, basta con llevar en el bolsillo un teléfono móvil, con o sin acceso a Internet, para registrar sucesos de los que uno sea testigo con la cámara y luego poder publicarlos vía redes sociales como Facebook, Twitter, Google+, Flickr o Pinterest; en blogs, con mensajes multimedia o por correo electrónico. Y si las escenas se han recogido en vídeo se pueden colgar en YouTube o Vimeo, por ejemplo.

No obstante, es preciso advertir de que hay muchos países donde ejercer de periodista ciudadano puede ser muy peligroso. Durante las revueltas de la primavera árabe de 2011 en Túnez, Egipto, Libia y Arabia Saudí muchas personas enviaron fotos y vídeos a grandes medios como Al Jazeera que dieron la vuelta al mundo. Necesitaban que el mundo supiera lo que estaba pasando para que se encontrara pronto una solución a los conflictos que les envolvían.

Muchas veces el hecho de grabar o fotografiar un acontecimiento evita abusos o violaciones de derechos humanos

La difusión de los hechos suele ser una de las mejores vías para resolver los problemas y muchas veces al grabar o fotografiar un acontecimiento se evitan abusos o violaciones de derechos humanos. El mejor antídoto contra la violencia y la corrupción es la transparencia y a su favor pueden cumplir un papel esencial las nuevas tecnologías digitales e Internet.

El Movimiento 15M y los indignados de todo el mundo saben lo importante que es la difusión de imágenes para que los ciudadanos pacíficos puedan defenderse de la violencia de provocadores o las propias fuerzas del orden. Occupy Wall Street ha realizado un vídeo con instrucciones para grabar actos de protesta pacíficos y disturbios llamado ‘How to Film a Revolution’. Ésta es la versión doblada al español por los indignados madrileños de Sol:

Fuentes: Periodismo Ciudadano, Periodistas 21, CJR, Clases de Periodismo
Foto: Janis Krums
Imágenes: Techcrunch, Premium links
Vídeo: Tabacabal y AudioviSol

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Réquiem por las cajas de ahorros

El gobernador del Banco de España, Miguel Ángel Fernández Ordóñez, cuya pasividad reguladora ha propiciado la desaparición de las cajas (Foto: elmundo.es)

[Entrada actualizada el 7 de Mayo de 2012]

Soy consciente de que la letra del cuadro que viene un poco más abajo es muy pequeña, pero merece la pena detenerse un momento en él porque resume el proceso de concentración bancaria que se ha producido en España en los dos últimos años como consecuencia del estallido de la burbuja inmobiliaria y del cierre de los mercados financieros mayoristas internacionales para las cajas de ahorros y los bancos españoles tras el crash de 2008 por las hipotecas basura.

Casi de repente, la mayoría de las cajas se vieron seriamente comprometidas o virtualmente en quiebra por los abultados préstamos concedidos, sobre todo a promotores y constructores, que no podían recuperar en plena crisis económica.

Proceso de reestructuración del sistema financiero español (Cuadro: El País) PINCHAR EN LA IMAGEN PARA AMPLIAR

Estas son las grandes cifras hasta el momento, porque se trata de un proceso todavía inacabado:

De 45 cajas de ahorros que había en 2010 se ha pasado en la actualidad a 11 entidades convertidas en bancos.

Ha habido siete procesos de integración que han afectado a un total de 26 cajas de ahorros, resultando los siguientes bancos: 

  • Catalunya Caixa
  • UNNIM
  • Caja España-Duero
  • NovaCaixaGalicia
  • SIP MareNostrum
  • SIP Banca Cívica
  • SIP Bankia

A su vez, parte de estas entidades han sido compradas o absorbidas por otras mayores:

  • CaixaBank se ha quedado con Banca Cívica
  • El BBVA con UNNIM
  • Banco Sabadell con la CAM
  • Banco Popular con Banco Pastor
  • Unicaja con Caja España-Duero
  • Kutxa Bank (las cajas vascas fusionadas en un banco) con CajaSur
  • Ibercaja con la CAI, Caja Círculo de Burgos y Caja Badajoz
  • Liberbank ha agrupado a Cajastur, Caja Castilla-La Mancha, Caja Extremadura y Caja Cantabria

Y otras tres están en proceso de ser subastadas:

  • Catalunya Caixa
  • NovaGalicia
  • Banco de Valencia

La financiación del proceso de reestructuración está siendo compartida entre fondos públicos (FROB) y el sector financiero (Fondo de Garantía de Depósitos). Hasta el momento, el FROB ha aportado 13.869 millones de euros y el FGD 6.202. En total, 20.071 millones de euros, pero si fuera preciso el Gobierno puede disponer de hasta 90.000 millones para sanear el sector financiero.

Cuadro: El País

Al final, las cajas de ahorros que no han sido absorbidas o subastadas se han convertido en bancos que ahora deben provisionar más de 50.000 millones para sanear sus balances. La única banca pública que nos quedaba a los españoles nos la hemos fundido en eriales sin valor, préstamos no recuperados y centenares de miles de casas y pisos sin vender. Los grandes bancos españoles y extranjeros se van a poner las botas cuando llegue la recuperación económica.

Fuentes: FROB, El País, FMI
Foto: elmundo.es
Cuadros: El País

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